Peregrinar con niños: cómo sale bien el viaje en familia

En resumen: Depende del niño. Con niños en edad escolar son realistas etapas de cinco a diez kilómetros al día.
Una peregrinación con niños es distinta a una en solitario, pero es posible y puede ser algo especial para toda la familia. Lo importante es tener las expectativas adecuadas: un buen día cuenta más que llegar a Santiago.
¿Hasta dónde?
Como orientación general, los niños de primaria hacen entre cinco y diez kilómetros al día, y los mayores algo más. Planifica muchas pausas y termina pronto. Un día con dos horas de camino y una tarde junto al río es un buen día.
¿Qué rutas?
Lo mejor son las rutas cortas con muchas opciones de dejarlo. El Camino Ecuménico del Altmühltal o un tramo en Alemania son adecuados, porque puedes abandonar en cualquier momento y volver en tren. Las últimas etapas del Camino de Santiago también se pueden hacer.
Qué los motiva
Dales a los niños tareas propias: encontrar las flechas amarillas, coleccionar sellos, seguir el camino en el mapa. Tener su propia credencial les hace sentirse orgullosos. Por el camino, los arroyos, los castillos y los animales importan más que las iglesias.
Equipaje
Los niños llevan solo una mochila pequeña con agua, chaqueta y su aperitivo favorito, es decir, bastante menos del diez por ciento de su peso corporal. El resto lo cargas tú, y el peso total aumenta. Por eso en las grandes rutas compensa especialmente el transporte de mochilas. En el albergue, pregunta por habitaciones familiares.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad pueden peregrinar los niños?
Depende del niño. Con niños en edad escolar son realistas etapas de cinco a diez kilómetros al día.