Diario de peregrino: por qué merece la pena escribir por el camino

En resumen: El papel es ligero, no necesita electricidad y no distrae. El móvil es más práctico si quieres combinar fotos y texto.
Una ruta de peregrinación se compone de muchos días que después se parecen entre sí. A las tres semanas casi nadie recuerda dónde estaba la sopa tan buena ni cómo se llamaba la mujer de Corea. Unas pocas frases por la noche bastan para dejarlo escrito.
Qué escribir
No hace falta escribir literatura. Basta con la fecha, la etapa, los kilómetros, un encuentro y una frase sobre cómo te sientes. Con estas notas surge casi sin querer un relato que años después significará para ti más que las fotos.
¿Papel o móvil?
Un cuaderno pequeño casi no pesa y funciona sin electricidad. A muchos también les ayuda dejar el móvil a un lado por la noche. Otros prefieren dictar notas de voz durante la pausa, porque es más rápido y recoge el estado de ánimo. Lo que importa es que lo mantengas.
Cómo no dejarlo
Escribe justo después de la ducha o con el café, porque si no, en algún momento estarás demasiado cansado. No te fijes una extensión mínima. Algunos días habrá solo una palabra, y está bien.
Diario y credencial
Los sellos de la credencial son como un segundo diario. Pon los dos juntos más adelante y verás el viaje entero. Guarda tus notas en una bolsa, porque la lluvia es su mayor enemigo.
Preguntas frecuentes
¿Papel o móvil?
El papel es ligero, no necesita electricidad y no distrae. El móvil es más práctico si quieres combinar fotos y texto.