El saco de dormir adecuado para peregrinar: ligero y cálido

En resumen: En pleno verano en España, muchas veces sí. En primavera y otoño necesitas algo que abrigue más.
El saco de dormir es una de las cosas que más pesan en la mochila. Por eso merece la pena mirarlo con atención.
¿Cuánto abrigo?
La mayoría de los albergues tienen calefacción o al menos están resguardados. En verano basta con un saco ligero con una temperatura de confort de unos 15 grados. En primavera y otoño, mejor uno que llegue a 5 o 10 grados. Eso sí, depende de lo friolero que seas.
¿Plumas o fibra sintética?
La pluma es más ligera y ocupa menos, pero no soporta la humedad. La fibra sintética pesa más, pero se seca antes y es más barata. Para una ruta sin tienda de campaña sirven las dos.
Saco sábana
Este fino saco de tela pesa solo unos 200 gramos y en pleno verano suele bastar. Además, los albergues dan una funda desechable y algunos ponen mantas. Eso sí, no deberías contar con ello.
Peso
El saco de dormir debería pesar en lo posible menos de un kilo. Tienes más sobre el peso total en La mochila para peregrinar. En caso de chinches ayuda lavar el saco en caliente, como explica el artículo sobre chinches.
Preguntas frecuentes
¿Basta con un saco sábana?
En pleno verano en España, muchas veces sí. En primavera y otoño necesitas algo que abrigue más.