Peregrinar en verano: cómo sobrellevar el calor

En resumen: En los días de calor calcula tres litros o más. Rellena en cada fuente y lleva siempre al menos litro y medio.
Mucha gente solo puede coger vacaciones en verano. Eso no es motivo para renunciar a peregrinar: basta con cambiar el horario del día. Si a las dos de la tarde sigues en la Meseta, has planificado algo mal.
Sal temprano
Con calor, ponte en marcha con las primeras luces. Si sales a las seis, antes de mediodía harás más de 20 kilómetros y evitarás las horas de más calor. Para eso necesitas una linterna frontal. Ten consideración y prepara la mochila la noche anterior, porque otros siguen durmiendo en el dormitorio.
Beber y comer
Bebe antes de tener sed. En los tramos abiertos lleva siempre al menos litro y medio. En España un cartel indica si una fuente tiene agua apta para beber: «agua potable» o «no potable». Los aperitivos salados también ayudan, porque al sudar pierdes algo más que agua.
Ropa
Lleva ropa técnica clara y holgada y un sombrero de ala. Un pañuelo en la nuca protege la parte más delicada. Ponte crema solar en cada pausa, también si está nublado, y no olvides las orejas y el dorso de las manos.
Elegir la ruta
No todas las rutas van igual de bien en verano. El Camino del Norte es más fresco junto al mar, y la Vía de la Plata es mejor evitarla en julio y agosto. En la montaña también se está mejor. El Camino de San Olav, en Noruega, tiene entonces incluso su mejor época.
Señales de alarma
El dolor de cabeza, el mareo y las náuseas pueden indicar un golpe de calor. Para enseguida, busca la sombra y bebe. Si no mejoras, pide ayuda en el 112. Tienes más información en el artículo Enfermedad o accidente en el Camino.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debo beber al peregrinar en verano?
En los días de calor calcula tres litros o más. Rellena en cada fuente y lleva siempre al menos litro y medio.