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Die Pilgerwege
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Lavar la ropa en el Camino: cómo hacerlo fácil

Por Johannes Huber,

Tendedero de cómic con camisetas al sol

En resumen: Normalmente bastan dos mudas. Llevas una puesta y la otra se seca.

Si peregrinas con poco peso, lavas a diario. Se hace antes de lo que parece y ahorra kilos en la mochila.

La rutina

Dúchate al llegar y lava justo después. Por la tarde suele seguir haciendo sol, y la ropa se seca para la mañana siguiente. Muchos albergues tienen pilas y cuerdas, y a menudo también una lavadora que pueden compartir varias personas.

Qué llevar

Basta con una pastilla pequeña de jabón o un poco de detergente en una bolsa. Añade unos imperdibles, porque las pinzas suelen escasear. Con ellos también puedes colgar de la mochila los calcetines mojados durante el día.

Ropa de secado rápido

Los tejidos técnicos y la merina son mejores que el algodón, que tarda en secarse y enfría. La merina tiene otra ventaja: apenas huele ni siquiera a los dos días.

Con mal tiempo

Si nada se seca, ayuda una toalla: enrolla bien la prenda en ella y aprieta para sacar el agua. En algunos sitios hay lavanderías con secadora, que cuestan solo unos euros. Todo lo que debes llevar está en la lista de equipaje.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta ropa necesito para peregrinar?

Normalmente bastan dos mudas. Llevas una puesta y la otra se seca.