Botas de senderismo o zapatillas de trail: ¿qué es mejor para peregrinar?

En resumen: No necesariamente. El calzado impermeable va bien con lluvia, pero en verano da calor. El transpirable se seca antes.
Antes todos los peregrinos llevaban botas de cuero por encima del tobillo. Hoy en el Camino de Santiago se ven cada vez más zapatillas de correr. Las dos opciones funcionan, y la elección depende de la ruta, la época del año y tus pies.
Botas de senderismo
Sujetan mejor el tobillo, y la suela firme protege de las piedras. Es una ventaja con una mochila pesada, en la montaña y con humedad. Pero pesan más y tardan más en domarse y en secarse. Para el Camino Primitivo o el Camino de San Olav son la opción segura.
Zapatillas de trail
Son más ligeras, se secan antes y resultan cómodas desde el primer día. Cada gramo en el pie se nota, y por eso muchos las prefieren. Para el Camino Francés en verano suelen bastar. Eso sí, la suela se gasta antes, y a los 800 kilómetros más o menos puede que necesites otro par.
Al comprar
Pruébate el calzado por la tarde, cuando los pies están más hinchados, y lleva tus calcetines de senderismo. Entre media talla y una talla más que de costumbre es lo que mejor ha funcionado. Dómalo durante varias semanas antes del viaje, también con mochila. Así evitarás la mayoría de las ampollas.
Para la tarde
Unas sandalias ligeras deben ir en la mochila. Después de un día largo los pies necesitan aire, y en muchos albergues las botas se quedan en la entrada. La lista está en la página de equipo.
Preguntas frecuentes
¿El calzado tiene que ser impermeable?
No necesariamente. El calzado impermeable va bien con lluvia, pero en verano da calor. El transpirable se seca antes.